
La gingivoestomatitis felina es una patología frecuente en nuestros gatos que se caracteriza por una inflamación o ulceración de sus encías (gingivitis) y paladar, faringe y lengua. Es una enfermedad dolorosa que debilita al paciente. Puede prologarse por meses o años.
Causas
La causa desencadenantes de esta enfermedad no es única, aunque existe un factor determinante en la alteración del sistema inmune del animal que reacciona de forma inapropiada a uno o más estímulos crónicos como pueden ser:
Enfermedades víricas: calicivirus felino, FIV (virus de la inmunodeficiencia felina), VLFe (virus de la leucemia felina).
- El sarro o placa bacteriana
- Patologías dentales (reabsorción dental felina, enfermedad periodontal).
- Reacción de hipersensibilidad a determinadas proteínas alimentarias.
Tipos
Según la zona o zonas afectadas de la cavidad oral del animal, se distinguen los siguientes tipos de gingivoestomatitis felina:
- Estomatitis alveolar: Centrada en la encía y la zona que rodea a las piezas dentales. Es la más común.
- Estomatitis caudal: afecta a las partes más profundas de la boca y al paladar.
- Glositis: es la lengua la que se inflama y se ulcera.
- Estomatitis labial/bucal: Se refiere a la inflamación de los labios y la parte interior de las mejillas. Suele estar asociada a los casos de mayor gravedad
Los gatos afectados sufren un dolor oral grave, sialorrea (hipersalivacion), halitosis (mal olor de la boca), hiporexia (comen menos y tienen pérdida de peso), falta de acicalamiento, irritabilidad y disminución de su actividad.
Tratamiento
En estos pacientes es urgente el tratamiento y control del dolor para que su estado general mejore. Este control se consigue administrando la medicación analgésica que el veterinario valore conveniente, con tratamientos antiinflamatorios y analgésicos locales (como el laser terapéutico) y realizando un saneamiento bucal bajo sedación que consiga controlar los factores predisponentes (Sarro e infección dental, extracción de las piezas dentales afectadas…)
Hay otras patologías que producen lesiones similares en la mucosa oral del gato, como los tumores orales o la insuficiencia renal crónica, por ello, es conveniente que si observamos estos síntomas debemos acudir al veterinario para realizar un diagnóstico correcto.