PROCEDIMIENTOS CLÍNICOS

La artrocentesis es la inserción a través de la piel de una aguja en una articulación para recoger líquido sinovial y analizarlo después.

¿Cuándo esta indicado hacerla?

Se utiliza tanto para tomar muestra cuando existe sospecha de enfermedad articular inflamatoria como para la administración de agentes terapéuticos.

¿Cómo se realiza?

Dependiendo de cada caso puede ser necesario anestesiar o sedar al animal.

Se rasura y se prepara sasépticamente la piel que recubre la articulación afectada.

Se introduce la aguja acoplada a una jeringa a través de la piel y los tejidos hasta llegar a la cavidad sinovial.

Después de aspirar debe producirse la aspiración del líquido sinovial.

El líquido se introduce en tubos con anticoagulante EDTA para su estudio citológico o a otros con otros medios dependiendo del tipo de estudio que se desee realizar.

Se realiza para obtener una muestra de células de una masa o bulto para realizar posteriormente un examen citológico. Conseguimos células de un tejido o de un “bulto” y luego se visualizan con el microscopio. Es un procedimiento diagnóstico bien tolerado por nuestros pacientes (a veces puede ser necesario sedar a alguno) y es prácticamente indoloro ya que se usa una aguja no muy gruesa. Una vez que obtenemos las células, hay que extender la muestra en un portaobjetos (lámina de vidrio). Luego se deja secar al aire, se fija con un alcohol y se tiñe. Ahora la muestra está preparada para verla al microscopio. La citología permite diferenciar un tumor de una inflamación o de una hemorragia de manera rápida y con pocos efectos adversos. Normalmente no se usa para dar un diagnóstico definitivo, no le da nombre a un tumor, pero nos orienta sobre el tipo y malignidad de la lesión. Para tener un diagnóstico exacto (tumor con “nombre y apellidos”) será necesario recurrir a la BIOPSIA tomando ya un trozo de tejido de la lesión y mandándolo a un laboratorio especial para su estudio.

La anestesia es un acto clínico en el que el veterinario emplea diversos fármacos para que un animal entre en un estado en el que deje de sentir dolor. Se caracteriza por producir hipnosis (sueño), analgesia (falta de dolor), relajación muscular y pérdida de reflejos. Permite operar a los pacientes sin dolor y con seguridad y comodidad por medio de la administración de los fármacos necesarios. El veterinario examinará al enfermo para determinar si se encuentra en condiciones de ser operado, conocer sus enfermedades y prepararlo desde el punto de vista médico para la cirugía.

Anestesia general

Hay varios tipos de anestesia pero aquí hablaremos de la anestesia general. Antes de re alizar este procedimiento el veterinario realizará una serie de preguntas y pruebas para evaluar al paciente. La evaluación preanestésica se refiere a los procedimientos que se realizan para conocer el estado del animal que queremos anestesiar y su interpretación. Sirve para:

• Determinar el estado de salud del paciente y diagnosticar enfermedades ocultas que podrían producir complicaciones inesperadas en la anestesia.

• Elegir el protocolo anestésico más adecuado para ese paciente y esa intervención, ya que determinados métodos anestésicos pueden agravar ciertas enfermedades o desórdenes metabólicos.

Anestesia general

Después de realizar la evaluación anterior el veterinario preparará al animal para que entre en la anestesia y en la cirugía de la mejor manera posible. Deberá corregir los estados anormales como la deshidratación. Luego podrá administrarle algún tipo de fármaco antibiótico o analgésico que resulte necesario.

Normalmente la anestesia tendrá varias fases:

• Premedicación Anestésica

En ella se administra medicación al animal para que se relaje. Ayuda a rebajar las dosis que serán necesarias para dormirle. También reduce otros efectos indeseables como salivación, vómitos, etc. En este momento se prepara al animal, se le rasura la zona a operar, se limpia y desinfecta y se pone un catéter en la vena por el que se le administrará la medicación necesaria ya que por esta vía los fármacos actúan más rápido.

• Inducción Anestésica

El animal pasa de estar tranquilo a dormido. Se puede realizar de varias maneras, con fármacos que se administran por vía venosa o por medio de gases con mascarilla. Permite poder “intubar” al animal, poner un tubo que llevará los gases anestésicos y el oxigeno al aparato respiratorio.

• Mantenimiento Anestésico

Se hace conectando el tubo que tiene al animal a una máquina que administra el oxígeno y los gases anestésicos. El animal permanecerá conectado todo el tiempo que dura la operación. Una vez acabada la cirugía se dejarán de administrar gases anestésicos al animal. Cuando se despierte se quitará el tubo que tiene alojado en la tráquea y que ha permitido que respire durante la cirugía. El animal se mantendrá en una zona tranquila y caliente y se le administrarán nuevamente analgésicos si son necesarios. Permanecerá en observación durante el periodo que el veterinario determine en función de la cirugía y de su estado.

Anestesia general

La exploración para la evaluación preanestésica tiene varias partes entre las que se encuentra recoger información del propietario, realizar una exploración física y realizar pruebas complementarias.

Se le hacen preguntas al propietario que dará información muy valiosa al veterinario sobre detalles del estado de salud de su animal. Se anotarán las enfermedades y tratamientos médicos y quirúrgicos anteriores y si está tomando algún fármaco o si hay historia de alergias o de reacciones anormales a algún medicamento.

Luego el veterinario realizará un reconocimiento general en el que anotará edad, peso, temperamento, características especiales del animal o raza y consideraciones especiales del procedimiento quirúrgico. Por ejemplo, los cachorros o los animales mayores tienen diferentes requerimientos anestésicos que los adultos. Los animales con sobrepeso pueden padecer más problemas de oxigenación y respiratorios Además como los anestésicos difunden por el tejido graso puede retrasarse el tiempo de su recuperación de la anestesia. Si los animales son nerviosos o tranquilos pueden requerir distintos fármacos o dosis. Los animales braquicéfalos, con la cabeza tipo bóxer, bulldog o pequinés, pueden tener dificultades respiratorias ya que tienen conductos nasales cortos y paladares blandos grandes.

Se recomienda realizar un análisis de sangre para ver si el animal está o no anémico y puede tener problemas de oxigenación y para ver si está deshidratado. También será importante conocer las funciones hepática y renal, ya que estos órganos se encargan de metabolizar y excretar la mayoría de los fármacos anestésicos.

Un electrocardiograma en animales con historia de enfermedad cardiaca o unas radiografías de tórax pueden ser necesarias para completar la exploración preanestésica. Dependiendo del estado del animal podrán ser necesarias pruebas especiales.

Los animales, al igual que los seres humanos, experimentan dolor. Reconocer si un animal tiene dolor y combatirlo ha sido siempre un tema de gran preocupación para los veterinarios.

El dolor de los animales

Se admite que los animales presentan las mismas respuestas que los humanos ante el dolor, por tanto, en principio, lo que le produce dolor a una persona le va a producir dolor a un animal. Aún así, la evaluación del dolor es un proceso muy complicado en los animales ya que factores como la edad, sexo, estado de salud, y las diferencias entre especies y razas pueden modificar la tolerancia al dolor y la manera de expresarlo.

En general los perros y los gatos pueden presentar cambios de comportamiento frente al dolor de tal forma que animales dóciles se vuelven más agresivos o al contrario. En otros casos los animales vocalizan (hacen sonidos) cuando se palpa o toca la zona lesionada aunque a veces algunos animales muy nerviosos pueden vocalizar sólo para conseguir una mayor atención aunque no sientan dolor.

Los animales también pueden tener reacciones de huida o intentos de morder si sienten dolor o todo lo contrario, pueden evitar caminar o levantarse si algo les duele. A veces se puede observar como un animal se rasca, lame o sacude (por ejemplo una oreja) la zona afectada de forma persistente.

Los gatos responden más pasivamente al dolor que los perros. Se esconden, se muestran decaídos y adoptan posturas antiálgicas (en las que están cómodos porque que les alivian el dolor). Presentan el pelo sucio y erecto porque no se acicalan y, además, pueden dejar de emitir el característico ronroneo. Los perros también pueden adoptar posturas extrañas cuando sienten algún dolor, por ejemplo pueden estar cabizbajos si les duele el cuello.

Otros signos de dolor que pueden aparecer son la disminución en la ingestión de comida y agua, y respuestas reflejas muy diversas como salivación, taquicardia (el corazón late más deprisa), taquipnea (respiración acelerada), fiebre, incontinencia o retención de orina, diarrea o estreñimiento.

¿Cómo tratar el dolor?

Los medicamentos para el dolor se denominan analgésicos. Existen muchos tipos diferentes de analgésicos y cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Para elegir uno u otro el veterinario valorará también que algunos tipos de dolor responden mejor a determinadas medicinas que a otras.

Será importante, para ayudar al tratamiento médico con analgésicos, evitar situaciones de estrés y de incomodidad para que el animal disfrute de un entorno agradable. Un ambiente cálido y tranquilo, bajo una luz suave, resulta fundamental para mejorar su bienestar, igual que dirigirse a los animales de forma suave, acariciarlos y ser cariñosos.

En general también se sabe que es más difícil tratar el dolor una vez que se ha establecido por lo que en situaciones que se prevé que serán dolorosas, por ejemplo en una cirugía, será mejor tratarlo antes de que aparezca. El veterinario nos indicará que tipo de analgésico o de combinaciones analgésicas nos ayudarán a paliar el dolor que tiene nuestro perro o gato.

En cualquier caso las ventajas del uso de tratamientos analgésicos superan las desventajas. Gracias a que la ciencia avanza continuamente y al conocimiento desde hace tiempo de ciertos mecanismos del dolor en los animales los veterinarios disponen de tratamientos cada vez mejores para poder paliar el dolor y mejorar el bienestar de nuestros animales de compañía.

 

Un electrocardiograma (ECG) es una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón. Se utiliza para medir el ritmo y la regularidad de los latidos, así como el tamaño y posición de las cámaras cardíacas. Es el gráfico que se obtiene con el electrocardiógrafo para medir la actividad eléctrica del corazón .

El ECG tiene muchas utilidades:

• Determinar si el corazón funciona normalmente o sufre anomalías, por ejemplo si produce latidos extra o saltos

• Indicar bloqueos coronarios arteriales (durante o después de un ataque cardiaco).

• Se puede utilizar para detectar alteraciones electrolíticas de potasio , calcio , magnesio u otras.

• Permitir la detección de anormalidades de la conducción del impulso

• Suministrar información sobre las condiciones físicas del corazón, por ejemplo si está hipertrofiado un ventrículo

Un endoscopio es un dispositivo que consiste en una cámara acoplada a un tubo flexible.

Permite visualizar la superficie interna de los órganos huecos en los cuales se introduce, principalmente esófago, estómago, duodeno, colon y recto.

El endoscopio consta básicamente de un segmento de fibra óptica para visualizar la superficie de los órganos y de uno o más conductos para introducir instrumental para tomar muestras para biopsia o extraer cuerpos extraños.

En una endoscopia gastrointestinal el dispositivo se inserta a través de la boca o el ano.

En una broncoscopia se inserta la sonda en el extremo a través de la nariz o la boca hacia los pulmones. Permite visualizar las vías aéreas del pulmón y recoger secreciones de los pulmones o muestras de tejido (biopsia).

Control de natalidad en perros y gatos

En una La esterilización es un proceso quirúrgico que consiste en la retirada total o parcial de los órganos reproductores internos (ovarios y útero, en hembras y testículos en los machos).

El procedimiento se realiza bajo anestesia general y debe hacerlo siempre un veterinario.

Las perras y gatas pueden ser esterilizadas en cualquier momento, pero en perras, si se hace antes de que tengan su primer celo disminuye considerablemente el riesgo de aparición de tumores de mama.

El celo en perras ocurre normalmente dos veces al año con una duración promedio de 3-4 semanas. El primer celo de las hembras se presenta entre los seis y diez meses, aparece antes en razas pequeñas que en grandes.

En gatas se presentan distintos celo al año durando cada uno varios días y normalmente el primero se presenta hacia los seis u ocho meses de edad.

Varias razones por las cuales esterilizar a su perro o gato

1. Se incrementa la calidad y esperanza de vida porque disminuye la posibilidad de que se desarrollen infecciones uterinas (piómetras), tumores y enfermedades de los órganos reproductores.

2. En muchos casos se disminuyen conductas no deseadas , la costumbre de marcaje territorial en gatos, los maullidos y quejidos de las gatas en celo, se reduce o elimina la agresividad hacia otros machos.

3. Se reduce el problema del abandono de animales porque previene el nacimiento de cachorros no deseados que muy probablemente no tendrán un hogar.

4. Se e liminan los embarazos psicológicos que se presentan en algunas hembras después del celo.

¿Por qué si aparentemente todo son ventajas la gente es reacia a realizar la esterilización?

1. Creencia de que el animal engordará y le cambiará el carácter.
La esterilización puede modificar los balances hormonales. El animal esterilizado puede presentar tendencia a engordar pero el problema del sobrepeso viene dado por una dieta excesiva y por bajos niveles de ejercicio.
El carácter no viene determinado por las hormonas; su temperamento, vitalidad, cariño, inteligencia, ganas de jugar…. no cambian.

2. Miedo a la anestesia.
Aunque existe un leve riesgo, los anestésicos usados actualmente por los veterinarios son muy seguros y el procedimiento genera beneficios mayores que el riesgo que implica la anestesia. El animal permanece monitorizado y previamente a la cirugía se le realiza un prequirúrgico: análisis de sangre y electrocardiograma que minimizan los posibles riesgos.
Siempre podemos recurrir a nuestro veterinario para despejar dudas, él nos orientará de la mejor manera posible.

3. Creencia de que es cruel privar al animal de su actividad sexual.
La sexualidad de los animales aparece únicamente durante el celo. El animal castrado no tiene instinto reproductor por lo que no puede echarlo de menos.

4. Creencia de que es necesario que las hembras tengan por lo menos una camada.
No hay evidencia médica que sostenga este argumento. Cuanto más temprana es la esterilización o castración mejor (dentro de unos plazos que marcará el veterinario). Esta cirugía diminuye el riesgo de desarrollar un gran número de enfermedades como tumores de mama, o de ovarios en las hembras y tumores testiculares o enfermedades de próstata en los machos.

5. Mejor castrar a las hembras que a los machos para reducir las camadas indeseadas.
Los perros machos sin castrar son una gran parte del problema de superpoblación de animales ya que cuando se escapan son capaces de preñar a varias hembras. No hay que pensar que el perro dejará de ser macho si se castra, lo seguirá siendo, sólo perderá su deseo de reproducirse. El macho o la hembra se castran cuando han alcanzado un tamaño prácticamente adulto y ya tienen la morfología y los caracteres secundarios propios de su sexo.

Para preparar la piel para la extracción de sangre puede ser necesario rasurar el pelo para lograr una mejor visualización de la vena.

Luego se debe limpiar la zona de venipunción con alcohol para identificar mejor la vena y eliminar la contaminación macroscópica de la piel y el pelo. Se puede realizar la extracción de sangre usando principalmente la vena yugular, cefálica y safena.

Normalmente, a no ser que sea un perro muy pequeño, un cachorro o en muchas ocasiones un gato, se realiza la extracción en la vena cefálica, la que discurre por encima de la extremidad delantera. La vena yugular se usa frecuentemente en cachorros y gatos pero cualquiera de las opciones es correcta.

Para sacar sangre hay que canalizar cualquier vena.

Para sacar sangre de la vena yugular

El animal debe estar colocado sobre la mesa en decúbito esternal. Con una mano, la persona que lo inmoviliza le extenderá el cuello hacia arriba, agarrando el hocico y extendiendo la cabeza. Con la otra mano le sujetará las extremidades delanteras, asiéndole por los carpos. Con los perros a veces es más sencillo dejar que tomen una postura como de sentados.

Hay que distender la vena aplicando presión en el lateral de la zona traqueal con el pulgar de la mano libre e insertar la aguja con el bisel hacia arriba en un ángulo como de 30 grados. La punción de la vena se puede hacer mediante dos métodos: el directo (se punciona directamente sobre la vena) y el indirecto (se punciona la zona cercana al vaso y luego dirigimos la aguja hacia el trayecto venoso).

Observaremos si retorna sangre hacia la aguja, lo cual nos indica que hemos entrado en la vena. Se extrae la muestra de sangre, se retiran la aguja y la jeringa y se aplica presión sobre el sitio de la punción durante unos 60 segundos para evitar la hemorragia y que no se forme hematoma.

Para sacar sangre de la vena cefálica

Hay que colocar al animal en la mesa en posición de decúbito esternal. Una persona sujetará con una mano la cabeza agarrando el hocico y alejándolo del miembro que se va a utilizar. Con la otra mano tomará y estabiliza el codo desde el lado, comprimiendo la vena dorsalmente para visualizarla mejor. La compresión en la extremidad puede realizarse también con un torniquete.

Para realizar la extracción de sangre la persona que la realiza estabilizará la pata y piel sobre la vena con la mano libre (la que no sujeta la jeringa). Se insertará la aguja acoplada a la jeringa (en algunas ocasiones puede recolectarse sangre por goteo) introduciendo la aguja como mínimo 1 cm (0,5 cm en perros pequeños y gatos).

Después de retirar la aguja se aplicará una gasa o una torunda de algodón sobre el sitio de la punción para evitar la hemorragia y que aparezca un hematoma.

Para sacar sangre de la vena safena

El animal se debe colocar en decúbito lateral con los miembros hacia la persona que sacará la sangre y con el lomo hacia el ayudante. Se deben sujetar los miembros anteriores, la cabeza y el miembro posterior que no va a ser usado para sacar sangre (el que está pegado a la mesa).

Se sujetan los miembros anteriores y la cabeza tomando los carpos y estirándolos hacia delante mientras se estabiliza el cuello del paciente con el antebrazo de la misma mano.

El ayudante sujetará el miembro posterior superior a nivel de la rodilla para estabilizar la pata y distender la vena para la inyección. La persona que realice la extracción sostendrá el miembro desde el tarso e insertará la aguja en la vena y extraerá la sangre.

Es un procedimiento que está indicado para la eliminación, reducción y control de la placa bacteriana y el sarro que están depositados en la superficie del diente.

Este tratamiento incluye de manera rutinaria:

1. Limpieza del sarro dental mediante ultrasonidos.

El aparato de limpieza por ultrasonidos basa su acción en la oscilación de una punta que al contacto con los cálculos dentales, los rompe y elimina de la superficie dental.

2. Pulido dental, con un pequeño motor dental y pasta abrasiva generalmente para eliminar los restos de placa bacteriana que han quedado en la superficie dental y alisar su superficie.

El pulido dental es tan importante como los ultrasonidos. Una limpieza dental profesional sin el pulido durará muy poco ya que la placa bacteriana se deposita en un breve plazo de tiempo.

Es la introducción de un medio de contraste en el espacio subaracnoideo (zona con líquido cefalorraquídeo que hay entre una membrana que cubre el cerebro y el cerebro), para conseguir delimitar y perfilar la médula espinal.

Debe hacerse bajo anestesia general. Al realizar la punción se extrae líquido cefalorraquídeo para su análisis posterior.

Después de introducir el medio de contraste se realizan distintas radiografías laterales y ventrodorsales (con el animal tumbado boca arriba) para intentar evidenciar las lesiones.

Líquido cefalorraquídeo

El líquido cefalorraquídeo que envuelve el cerebro y la médula espinal tiene varias funciones:

1) Protege al cerebro
2) Lleva metabolitos esenciales y retira deshechos

¿Para que se usa la Mielografía?

• Cuando hay síntomas de enfermedad en la médula espinal que no se visualizan en radiografías simples sin contraste

• Para localizar mejor las lesiones en la médula o en el canal vertebral antes de la cirugía.