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INTOXICACIONES

Un tóxico es una sustancia que al ingresar en el organismo o entrar en contacto con él produce efectos nocivos. Existen diferentes tipos de intoxicaciones. Podemos hablar de una intoxicación aguda cuando se produce una exposición a un tóxico, a altas dosis y los síntomas aparecen muy rápidamente. Las intoxicaciones crónicas son aquellas donde la exposición al tóxico es en un periodo largo de tiempo y a bajas dosis, por lo tanto la manifestación de los síntomas se producirá más despacio en el tiempo. Los síntomas de intoxicación en perros y gatos suelen ser intensos y de inicio rápido. En general las intoxicaciones son siempre una urgencia veterinaria.

Cada intoxicación es distinta y es distinto el modo en el que se debe actuar. Si dispone de un teléfono a mano y ante cualquier duda, LLAME SIEMPRE A SU VETERINARIO. Él le dirá en ese caso concreto que puede hacer. Tenga guardados en su agenda los teléfonos de su clínica y de la clínica de urgencias más próxima. Le será muy útil y será la situación ideal: actuar con el consejo de un veterinario en ese momento.

Si nos encontramos ante una situación así es muy importante que usted como propietario permanezca tranquilo, no tome decisiones precipitadas y acuda al veterinario para que éste proporcione al animal los cuidados adecuados. A veces por circunstancias especiales no podemos acudir a una Clínica o no podemos contactar con el veterinario. Hablaremos de lo que podemos hacer en esas situaciones y revisaremos algunos problemas. Veremos como actuar frente a ellos, hasta poder llegar a una clínica veterinaria.

Hay muchas sustancias potencialmente tóxicas para los animales, tanto por ingestión como por contacto con la piel. Cuando sospechemos que se trata de un envenenamiento, haremos todo lo posible para identificar el veneno. Recogeremos todos los detalles que puedan ayudar al veterinario, un envase o el nombre del producto. El diagnóstico de envenenamiento es difícil, ya que los síntomas pueden ser muy similares a los de otras enfermedades naturales. Ayudará mucho conocer el producto que ha sido el responsable.

Si piensa que el animal está intoxicado no le haga vomitar si no sabe que ha ingerido o no se lo recomienda expresamente el veterinario, muchas veces puede ser contraproducente. Haremos que el animal vomite si es imposible llevarlo al veterinario, si está indicado y si han pasado menos de dos horas desde la ingestión del tóxico. Podemos usar agua oxigenada comercial al 3 %, le daremos una cucharada por cada 10 kg de peso aproximadamente. Si no vomita en unos 15 minutos repetiremos la dosis. NUNCA haremos vomitar a su perro si creemos que ha bebido lejía, ácidos, sosa, gasolina, ácidos o derivados del petróleo. Tampoco le haremos vomitar si no sabemos que ha ingerido o si no está perfectamente consciente y alerta.

Si el tóxico ha estado en contacto con la piel enjuagaremos la zona afectada con agua templada muy abundante. Después lavaremos con jabón y otra vez con agua corriente durante unos quince minutos. Debemos usar siempre guantes. Si el tóxico es en polvo, lo retiraremos primero con un cepillo de cerdas duras.

Si el tóxico ha estado en contacto con los ojos, se los lavaremos con suero fisiológico o agua corriente abundante durante unos quince minutos.

Si el tóxico ha sido inhalado habrá que trasladar al animal a una zona ventilada o al aire libre.

Si el producto es tóxico o irritante a nivel oral, le lavaremos la boca con agua abundante. Para hacerlo nos pondremos siempre guantes.

Mantendremos siempre la calma

Intoxicación por raticidas

Una de las intoxicaciones más frecuentes es la intoxicación por ingestión de raticidas debido a que estos productos son muy abundantes en nuestro entorno. Los raticidas se presentan normalmente en forma de cebos para roedores pero debido a su color, forma y sabor normalmente dulce, son un reclamo sobre todo para los perros.

Los raticidas comprenden sustancias de diferentes grupos usados para eliminar ratas y ratones. A veces la intoxicación se produce por el consumo directo de roedores envenenados con estos productos.

Los raticidas (llamados también rodenticidas) más comunes son sustancias anticoagulantes, es decir, impiden que se produzcan factores de la coagulación sintetizados en el hígado. Producen hemorragias internas en el animal intoxicado porque impiden la coagulación de la sangre.

Hay raticidas que actúan rápidamente, en el momento o en pocos días, y hay raticidas (de segunda generación) que actúan cuando han pasado muchos más días. Los síntomas que producen dependen de la intensidad y el origen de las hemorragias que pueden ser generalizadas o localizadas. Puede aparecer sangrado por orina, en heces o sangrado nasal. También es frecuente la aparición de hematomas y cojeras. Si la sangre se acumula en el tórax pueden aparecer toses y dificultad respiratoria. Si se acumula en el abdomen, el vientre aparecerá como hinchado. Si aparece una hemorragia cerebral se producirán signos nerviosos. Si la intoxicación es muy grave puede darse la muerte sin que notemos síntomas. Los raticidas provocan debilidad, decaimiento y palidez.

El tratamiento de esta intoxicación se realiza administrando vitamina K (Vitamina K1) según la pauta que indique el veterinario. Se inducirá el vómito con agua oxigenada diluida, siempre que la intoxicación se haya producido hace menos de dos horas. Se realizará un lavado gástrico con carbón activo si se ha producido la intoxicación hace menos de cuatro horas. NUNCA se inducirá el vómito si el animal está inconsciente, si ya ha vomitado solo o si no estamos seguros de lo que se ha comido.

La intoxicación por raticidas es un problema grave. Es fundamental llevar al animal a una clínica veterinaria LO ANTES POSIBLE y llevar la etiqueta del producto o llevar el envase. Si hemos hablado por teléfono con el veterinario le diremos lo que pone en la etiqueta para que pueda ir anticipando lo que debe hacer.